ESPÍRITU MEDITERRÁNEO

ESPÍRITU MEDITERRÁNEO

Reivindicamos desde Maralúa un saber hacer y vivir muy nuestro, muy Mediterráneo. Donde la luz, el mar, la calma y la sobremesa nos acompañan en lo cotidiano… Y el buen vino, ¡en Maralúa somos amantes del buen vino – en compañía-!

Pese a que amamos este estilo de vida, todos, incluidos nosotros, nos sentimos empujados en la dirección contraria.  Una ola de consumismo vacío, competitividad, precariedad y prisas parece regir el mundo.

Quizás se pueda vivir de otra manera, disfrutando todo lo bueno que traen los nuevos tiempos, pero defendiendo las “formas de hacer y de ser” de antes.

La Buena Vida, incluso el Buen Amor en algunos casos, no era ningún secreto para los pueblos mediterráneos… No obstante, contaban en ocasiones con el beneplácito de dioses como Afrodita, Dionisio, Zeus, Hera, Deméter o Atenea.

Como herederos de toda esta riqueza cultural, disfrutamos compartiéndola contigo, para recordarnos mutuamente que se puede vivir de otra manera.

 “La modernidad ha enmudecido los objetos. Los ha vuelto brutal mercancía”.
Antonio Colinas, poeta

 

Estilo Vida Mediterráneo

 

“SÍ EXISTE UN ESPÍRITU MEDITERRÁNEO y que es a través de ese espíritu común, como los pueblos ofrecen sus mejores ejemplos; ese espíritu común que, más allá de las ideas y de los acontecimientos de carácter histórico, habla un lenguaje universal. Aquí radica, a mi entender, lo mejor de lo que entendemos por espíritu mediterráneo: una manera de ser y de sentir universalizada.
Al pensar así, reparamos en todo lo que de más grande hay en el ser humano: su razón (o sentido común), la manera sencilla y natural de vivir, el humanismo en el trato, el sentido de libertad.
Valorados enseguida estos cuatro dones –razón, vida natural, humanismo y libertad- reparamos en que son valores que en nuestros días están en peligro y que, en consecuencia, bien podemos decir que preservarlos es velar por el futuro de la humanidad.
Debemos reparar en que caminamos hacia un mundo masificado, mecanicista, agresor con la naturaleza y lleno de tensiones, significa que el ser humano ha perdido esos valores que fueron paradigmáticos en el ámbito mediterráneo.
Dicho esto, no cabe duda de que la salvación de la Humanidad va estrechamente unida a la salvación de la cultura mediterránea, de su mar y, en definitiva, de su espíritu”.
Antonio Colinas, poeta